viernes, 23 de enero de 2009

Cómo se hace?

A partir de unas pocas imágenes quiero mostrar cómo se instala un implante, sobre una maqueta de hueso, y con imágenes de un paciente y radiografía, como queda en la boca






























En ésta primera se observa como se talla el hueso y en éste paso, se ubica su dirección ántero-posterior y lateral, así como su profundidad.






La segunda nos muestra al implante colocado y sin su tapa metálica, a ras del hueso, y listo para esperar su oseointegración en unos meses, o para colocarle la prótesis elegida.
















La tercera muestra al implante en un corte lateral, ocupando el centro del cuerpo óseo (posición óptima que no siempre se consigue) pero que en boca se ubicará según lo permita la anatomía del lugar.
























En las que siguen, se muestra la radiografía del paciente, es una panorámica y se ven los seis implantes colocados para devolver diez piezas, a una boca desdentada superior.













Como se puede ver, seis implantes en el maxilar superior y ocupando casi toda la superficie, van a permitir devolver al paciente diez de los catorce dientes que debería tener como mínimo, sin contar las de juicio o tercer molar. Así, como se muestra en el modelo de yeso, la prótesis de una sola pieza (férula) asentada en los seis conectores que se pueden ver.













Por último ésta misma prótesis, ya colocada en la boca del paciente y cómo queda. Recuerden que recuperó la mayoría de sus dientes perdidos.




Espero que con ésta síntesis fotográfica, se pueda apreciar la secuencia completa de una solución a través de la colocación de implantes, en un caso extremo de desdentado completo de una de las arcadas, con prótesis fija de cerámica.

En casos similares se puede llegar a otra solución a través de pocos implantes y el uso de algún aditamento para sujetar una prótesis común de acrílico.






El Dentista

lunes, 19 de enero de 2009

Un implante es para toda la vida?

En odontologia, nada es para toda la vida. Hasta un diente natural puede ser víctima de un accidente que termine con su existencia. Hoy es habitual que un paciente fracture un diente sano por sobrecargarlo en forma crónica, o cuando es objeto del impacto brutal del bruxismo. Estos son casos comunes de reemplazo por implantes, y hasta en éstos casos, en que el reemplazo es inmediato, surge la pregunta que muchas veces parece una afirmación: ésto dura toda la vida, no?.
Y vuelvo a la primera frase, nada es para toda la vida, y es porque una vez en la boca, el implante se ve sometido a los mismos rigores que un diente natural. Es decir, a los esfuerzos de la masticación (entre 60 y 90 kg por cm2 de presión en condiciones normales), a la actividad bacteriana (hay que recordar que alrededor del implante no existen tejidos de protección como sí existen en un diente natural), y a lo impredecible de un accidente. A ésto sumaremos las características propias del implante, en cuanto a la resistencia estructural y a los vectores de fuerzas que tolera, que deben ser próximos al eje longitudinal; en fin, está a la vista que el éxito en este tipo de prótesis, depende de tantas cosas tan técnicas como desconocidas.
Sin embargo, es la práctica más aconsejada y con mejores resultados a largo plazo. Se aconseja al usuario de implantes, dejar a un lado la idea de que "tiene un diente de titanio" por lo que puede con él hacer lo que quiera. Hacer una higiene más cuidadosa del sitio implantado, ya que una simple infección provocada por las bacterias habituales de la boca, puede causar lo que se llama perimplantitis (análogo a una periodontitis, con la diferencia que ésta se puede curar) y que es fatal para un implante, dado que es irreversible. Se debe pensar que el implante es un milagro de la tecnología, que devuelve la función al hueso y evita su reabsorción, a la fonación cuando cierra los huecos provocados por la pérdida de piezas, y la masticación, evitando la sobrecarga de los dientes remanentes. Pero necesita de los cuidados apropiados!!!!!!

El Dentista.